miércoles, 6 de mayo de 2009

Ballard, profeta de nuestro tiempo

Los lugares comunes describen la obra de J.G. Ballard como ciencia ficción ubicada en un futuro distópico, algo con lo que estoy en completo desacuerdo. Revisando su trabajo literario nos podemos dar cuenta que aunque sus textos bien pueden tener cabida dentro de la clasificación de ciertos sub géneros vinculados con la CF, el iluminismo que muestra en cada una de sus narraciones le vuelve más un visionario del futuro que un contador de historias imaginativo.

Tarde llega este homenaje, pero no quiero dejar de convidarles, como recuerdo a unos, presentación a otros, una pequeña muestra del inabarcable talento profético de uno de los escritores más importantes de la segunda mitad del siglo XX a través de una selección de citas que demuestran su capacidad profética y espero los mueva a buscar y devorar su obra.


El único y verdadero planeta alienígena es la tierra.


Asumiendo que la única cosa cierta acerca del futuro es que va a ser aburrido, el papel que desempeñará la ficción imaginativa se convierte en más y más importante para la supervivencia.

Si se tiene que categorizar el futuro en una sola palabra, esa palabra sería hogar.


Así como el siglo XX ha sido la era de la movilidad y su mayor exponente el automóvil, así la próxima era será una en donde en vez de buscar aventuras a través de los viajes, uno va a crear los suyos propios, de la forma que uno elija, en su casa. El individuo promedio tendrá todos los recursos de un estudio moderno de TV, conectado a procesadores increíblemente sofisticados y poderosos.


La ayuda electrónica, particularmente las computadoras domésticas, ayudarán a la migración interna, la opción de salir de la realidad.

La realidad no será ya lo de fuera, sino lo que hay dentro de tu cabeza; será comercial y desagradable al mismo tiempo.


En un mundo completamente cuerdo, la locura es la única libertad.


Lo que nuestros niños deben temer no es a los autos en las vías del mañana, sino a nuestro propio placer por calcular los más elegantes parámetros de sus muertes.


Debo resumir mi temor sobre el futuro en una sola palabra: aburrido. Y ese es mi único miedo: que todo ha sucedido ya, nada excitante, nuevo o interesante volverá a pasar… el futuro será un vasto, conformista, suburbio del alma.


Y mi favorita:

… lo que es interesante ahora es que el tiempo se está acortando entre lo que es “rebelde” –“revolucionario”- y la “total aceptación social”.

En el futuro vas a tener una idea nueva radical, pero dentro de tres minutos estará totalmente aceptada y a la venta en el supermercado más cercano.



P.D.

Para ser sincero, solamente he leído un puñado de sus novelas, sin embargo sigo buscando en todo momento su obra, escasamente publicada en México. en calidad de mientras les recomiendo de menos las que han tenido adaptaciones cinematográficas y por ende son más fáciles de conseguir (con el libro con la portada de la película, claro): El imperio del sol, Crash y Exhibición de atrocidades. Además, si las encuentran, no se pierdan Noches de cocaína y sobre todo Isla de concreto, uno de los libros que más me han marcado.

Larga vida a Ballard, inconmensurable maestro.



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