viernes, 6 de julio de 2007

Maravilla mexicana

La competencia para ���convertir��� a Chichen Itza en una de las ���nuevas siete maravillas del mundo��� me pareci�� desde inicio algo ocioso y sin sentido, es como cuando los ni��os se enfrentan diciendo ���a que mi pap�� es m��s fuerte que el tuyo���, digo, finalmente, maravillas realizadas por la mano del hombre ���ya no digamos de las naturales- afortunadamente a��n hay tantas que faltar��a vida para conocerlas y nos queda a��n tiempo para destruirlas.
Hay sin embargo, algo de M��xico que considero debiera promocionarse como atractivo principal, por encima del mariachi, las playas, los vestigios arqueol��gicos y coloniales: el humor involuntario de nuestra vida pol��tica. Si, ya se que habr�� quien despu��s de leer esa idea ya est�� alegando que merced a la baja capacidad intelectual mezclada con la mezquina ambici��n inherente a su ser, todo pol��tico del planeta es proclive al humor involuntario, sin embargo M��xico, con todo y que Bush trate de agendarse solito el primer puesto (���El problema de los franceses es que no tienen una palabra para
entrepreneur���, ���No es la contaminaci��n la que amenaza el medio ambiente, sino la impureza del aire y del agua��� y otras frases c��lebres), debe ser considerado como el mayor generador de incoherencias de este lado de la galaxia.
La cereza en el pastel la ha puesto Zhenli Ye Gon, eufem��sticamente llamado connacional, (aunque en realidad es nativo de la China y nacionalizado mexicano) y presunto rey de las anfetaminas que nom��s es seguido por la ley por tener bajo su colch��n la m��dica cantidad de 205 millones de d��lares m��s algunos cuantos milloncitos de pesos para dar propinas a la muchacha.
El connacional Ye Gon, como bien deben saber ustedes y estar hasta el copete de leerlo y o��rlo, tuvo el valor c��vico de denunciar un oscuro complot en su contra, personificado principalmente por el actual secretario del trabajo, Javier Lozano Alarc��n, quien tuvo el descaro de amenazar al noble empresario con una frase inscrita ya con letras de oro en nuestro prontuario de an��cdotas patrias: ���Coopela o cuello���.
Despu��s de dejar de re��rme el d��a que se dio a conocer la nota (coincidentemente el 2 de julio, cuando los panistas celebraban su habilidad matem��tica para hacerse de nueva cuenta con la presidencia), pens�� que este pa��s es maravilloso. En serio, seguido le aconsejo a quienes conozco que no pierdan el tiempo con telenovelas baratas, realitys absurdos e infames programas de espect��culos, pues para divertirse y entretenerse, nada mejor que nuestra realidad pol��tica, lo malo es que el prejuicio les hace pensar que los diarios y noticiarios son efectivos somn��feros (bueno, algo hay de eso, pero lo que importa es escuchar a los hombres ���y mujeres- que hacen d��a a d��a la patria). Y es que no tengo registro de que antes en otro pa��s, ni siquiera en los que ya aceptaron abiertamente estar infestados por el narco, se haya dado el caso de que la respuesta a la persecuci��n de los capos se de en el plano pol��tico en lugar de las armas, no es que piense que as�� deba de ser, s��lo que es m��s l��gico que sea as�� y no que se de pie a la confusi��n y la risa loca.
Bueno, se dec��a que Caro Quintero ofrec��a pagar la deuda externa de M��xico con tal de que lo dejaran libre y seguir trabajando sus tierritas, pero no se compara con la inmortal frase emitida por el chinito connacional, que viene a sumarse a frases y an��cdotas que ameritan que nuestro pa��s sea conocido por el (sin)sentido humor��stico de su clase pol��tica: ��Qui��n no recuerda con una sonrisa la famosa roquese��al?, ��o al inefable doctor Zedillo pidi��ndole a la humilde ni��a que le estiraba la mano que se alivianara, porque no tra��a cash?, ��o al ex procurador Lozano Gracia haciendo tremenda labor de investigaci��n auxiliado por la m��dium ���Paca���?, ��o las amargas l��grimas de L��pez Portillo en su ��ltimo informe de gobierno?, ��o a Fox, un cl��sico en s�� mismo del humor involuntario y la pena ajena, ubicado -como sabiamente apunta el Doctor Creazy- apenas atr��s del Chavo del Ocho y cuya investidura fue plenamente se��alada por el buen Ro��as en aquella foto donde le corona un par de cuernos? Y bueno, dej��mosle hasta aqu�� si no esta entrada ser��a interminable.
Por lo pronto, creo que Ye Gon ha instituido la frase del a��o y una de las m��s graciosas de los ��ltimos tiempos, creo que lo m��s sano es verlo as��, pues si bien es tr��gico que la gente que hace como que gobierna ande en tan bajos niveles, lo peor que podemos hacer es indignarnos y perder la oportunidad de divertirnos, despu��s de todo, lo ��nico que podemos esperar de la clase pol��tica y dem��s bichos que se asoman a la opini��n p��blica es que no dejen de entretenernos.

yo


domingo, 9 de julio de 2006

Iguanodamus

Más efectivo que cualquier casa encuestadora, más acertado que muchos columnistas de prestigio, La Iguanomancia no sale de su asombro al descubrir que sus macabras profecías resultaron de alguna u otra manera ciertas, cabe señalar que los temas la mera verdad no daban mucho espacio a ser complejos para adivinar, pero de que la cartomancia (que como todos sabemos es el arte de adivinar por medio de la ingesta de varios cartones de cerveza. N.del E.) funciona; funciona, compruébelo por usted mismo:

Política.
Tal como se predijo, acabamos de concluir la campaña política más vulgar, sucia y despreciable de la historia de México, si alguien sabe más de 5 propuestas de alguno de los ex candidatos a la presidencia será porque es un clavadazo, porque lo que destacó, para mal, fueron los pleitos de comadre iniciados por la recalcitrante ultraderecha panista y continuados por la vetusta izquierda perredista.
Igual que Cárdenas en su momento, López Obrador ganó la elección en las urnas y la perdió en el organismo encargado de organizar y regular las elecciones. Y seguimos papando moscas.
En la de la mentada otra campaña medio falló el pronóstico, porque nadie se acordaba de ella desde principio de año y tuvo un relumbrón en abril, cuando el estúpido asunto de los floristas de Atenco fue utilizado por el desangelado subcomandante Marcos para colgarse de la bronca y convertirse por unos días en estrella de la televisión. Por cierto, en San Luis Potosí, los fans, groupies y devotos del fársico guerrillero se quedaron con las ganas de tomarse la foto con el RBD de la Selva Lacandona, pues su visita estaba programada por los días en que se desató la violencia en el estado de México y, obviamente, le iba a redituar más en imagen correr entonces a la capital que venir a saludar a sus seguidores potosinos.

Deportes.
En efecto, el Maestro Raúl Arias salvó del descenso al Real San Luis y hasta subcampeón lo hizo, desafortunadamente el buen ánimo no dio para hacer caso al resto de la predicción Iguanomanciera y hasta el momento no se ve que alguien planteé seriamente el proyecto de levantarle una estatua de enormes dimensiones a la entrada de la ciudad o de perdis afuera del estadio. Ni modo.
La Secreción Mexicana si pasó a la segunda ronda en el mundial, pero conste que no fue por méritos propios y mucho menos por valor en la cancha, que nunca mostraron los turistas que fueron a jugar a Alemania. Y Hugo Sánchez si se ha de haber reído ante la inmminente salida del nefasto Lavolpe (o Volpe, como diría el aún más nefasto Fox).

Cultura.
Pos si aún no se sabe ni quien es el próximo presidente, menos se sabrá quien vendrá a destrozar aún más al CONACULTA, sin embargo, y nomás pa’ documentar el pesimismo, les recuerdo que Felipe Calderón nunca sostuvo reunión alguna con intelectuales o artistas y nadie sabe del supuesto grupo de “intelectuales” que lo asesoraron, aunque si se conoce del apoyo que le ofrecieron destacados pensadores mexicanos como Chespirito y Juan José Origel.
Y en San Luis seguimos en las mismas, con festivalitos a manera de paliativos ante la carencia de un proyecto serio de cultura.

¿Ah verdad? A que se sorprendió. No lo niegue. A partir de mañana este tinterillo abrirá un consultorio esotérico con modalidad de botana bar para practicar el noble arte de la cartomancia.
¿Alguien se apunta?

martes, 27 de junio de 2006

Azuquitar en las barbas

Feliz cumpleaños, señor diputado- dijo mi esposa en tono de broma el día en que decidí, aunque a ella le pesara, serlo. La negociación con los perredistas se estaba abriendo de manera que a pesar que no había nada en claro todavía, las cartas en juego se acomodaban para poder colarme a una curul plurinominal participando en una coalición que llamamos, “Del Cambio Verdadero”. El mayor problema que enfrentaba entonces era Aurora, quien insistía en que mi carrera política no se extendiera más allá del estado, pues tenía el fuerte presentimiento de que en cuanto saliera iba a tener fuertes problemas.
-Anoche soñé que estabas en la Cámara respondiendo el informe del presidente- me contó más tarde, justo antes de apagar la vela del pastel que compró para festejar el día luego que regresara de la junta que ese día tenía pendiente.
-Pero no eras como ahora, tu piel se veía gris, y tu imagen como distante de todos los que te estaban oyendo, luego el presidente volteaba y te decía...
-Acepté- la interrumpí, tratando que no comenzara muy tarde una charla que con seguridad sería larga.
-Todavía falta que ganes algo con tanta carroñería que hay en la alianza, cariño- respondió con un toque irónico que acabó de convencerme que se alargaría esa discusión, cosa que comprobé cerca del amanecer del otro día.

-Ese ojete de Pacheco ya me dejó fuera- escuché decir a Mancera, del PFC a manera de comprobación de lo que unos segundos antes oí y mi incrédula felicidad no alcanzaba a comprender; la combinación de resultados en las urnas fue la necesaria para que me convirtiera en el primer diputado federal no panista o priísta en el estado.
Aurora se iba a enojar.

-El problema de la cultura es que sigue siendo no manejada por artistas, si no por administradores, que para eso han sido hasta ahora un poco bastantemente bien pendejos- me dijo el otro día Torrescano, mi asesor, para explicar el porqué no iba a proceder mi propuesta a la hora que se presentara a la Comisión de Cultura.
-Además, y con todo respeto, pero recuerde que hasta ahora no han prosperado sus iniciativas; mejor se debería aliar con alguna fracción, porque de otra manera no veo como podamos hacer algo que de perdido sea leído antes de rechazarse- agregó para acabar de recordarme que en el año que llevaba en la Cámara baja me habían rechazado sin leer propuestas para despenalizar el aborto y la marihuana, la consideración de los delitos de cuello blanco como alta traición a la patria y últimamente la aplicación de tasa cero tributaria a toda persona moral o física que se dedicara al arte; propuesta a la que hasta Aurora -que desde el día que tomé protesta adquirió un aire trágico-, negó posibilidades aduciendo que “primero te aprueban que una aborte mientras se fuma un churro, cariño”.

Por eso me pareció extraño que ese día me llamara a su despacho el “jefe” Diego, líder de la fracción del PAN en el Senado y al parecer también de la Cámara de Diputados, pues así se había asumido de facto luego que a fines del 2002, panistas y priístas acordaran dejar por la paz las investigaciones respecto al manejo ilícito de recursos de ambos partidos durante la campaña por la presidencia de la República del año 2000. Primero me explicó que si me negaba a la propuesta que me iba a hacer, él tendría que buscar “otra salida”, y cuando pensó que ya me había quedado suficientemente claro esto, pidió mi apoyo para una propuesta que al día siguiente presentaría el presidente Fox; donde señalaba que regresar a la tasa cero en derechos de autoría era prácticamente imposible, y a cambio ofrecía la creación de una comisión federal de publicaciones donde aquellos autores que aceptaran sujetarse al dictamen de un consejo editorial de gobierno, gozarían de la exención fiscal además del pago completo de una primer edición de veinte mil ejemplares, se vendieran estos o no. A cambio, me ofreció apoyo para llevar el debate sobre la despenalización de la marihuana (lo del aborto le parecía moralmente inaceptable) al estrado antes de terminar el siguiente periodo ordinario de sesiones, y de pasadita el pago de una compensación similar al sueldo que percibía en un semestre. Quedé pasmado. Acepté por salir del paso.

Exacto, lo que siguió fue el escándalo. La comunidad artística e intelectual terminó de satanizar al presidente y los legisladores; las protestas y acusaciones de pretender crear un aparato censor legal apoyados en las necesidades o pocos escrúpulos de algunos creadores proliferaron; el PRD fue el único partido que se negó de entrada a aceptar la propuesta; pero varias cuentas pendientes y elecciones presidenciales a menos de dos años de distancia los mantuvieron a raya.
A mi nadie me preguntaba.

La historia de las letras nos indica que no son complicados los imposibles, de una pedrada se vence a un gigante siempre y cuando a uno no lo de por atacar molinos de viento. Lo malo es que esto último es lo más atractivo del asunto.

La discusión del egreso para la creación del Consejo Editorial de la República –que fue su nombre final- venía en paquete con el rubro de cultura, un momento durante la votación del presupuesto federal que todo mundo aprovecha para salir por un café o ir al baño, por lo que iba a ser pasado de inmediato con voto unánime a favor, cuando pedí la palabra. Subí a la tribuna, aclaré la voz y entonces saqué de entre mis ropas una grabadora de mano, de la cual manaba la voz de Diego Fernández de Cevallos haciéndome el ofrecimiento que a esa hora probablemente también estaban escuchando los directivos de los medios de información a quienes les envié una copia; el habano del “jefe” cayó de su boca para dejar a descubierto su rostro trabado de odio y desconcierto. Supe, como el día de mi onomástico de algunos años atrás, que la noche sería larga.

La ocasión sirvió para pasar una navidad donde el presidente evadió todo contacto con periodistas y aprovechó su mensaje de año nuevo para arremeter en cadena nacional contra los medios, que nunca en su sexenio habían querido hablar de los logros de su gobierno, pero se regodeaban en los “pocos errores”. Diego cayó, pero en su terrible agonía de dinosaurio en exterminio se llevó muchas cabezas con sus últimos coletazos. El escándalo minó el valor del peso frente al dólar en un cuarenta por ciento; a mi me nombraron miembro de la mesa directiva de la Cámara baja y estuve quince días en todas las televisoras, radiodifusoras y espacios electrónicos posibles repitiendo la misma historia; después el país siguió consternado por la reciente renuncia del director técnico de la selección nacional de fútbol.

Pasaron unos meses y junto al país envejecí de manera sorprendente; casi no recordaba lo que pasó en esa sesión y la comunidad artística ya había vuelto a su natural antropofágia, es decir, regresó a la normalidad.
Tal vez por ello no me extrañó oír, cuando pasaba por ahí luego de escuchar su comparecencia; la respuesta que Gil Díaz, el secretario de Hacienda, daba a un grupo de reporteros amontonados a su alrededor, justo cuando decía que si no había oportunidad para los creadores en el país era a causa de mi negativa actitud, y por tanto mi completa culpa. Tampoco me extrañó que de entre el grupo, un reportero me apuntara de inmediato con su micrófono para preguntar que le respondía al secretario; mi respuesta fue natural, sin ira; -Dicho sea con respeto, señor secretario, tanto sus comentarios como su real estampa me los paso por los güevos, y mire que lo digo con estas palabras en primera para que me entienda y en segunda para que luego no se preste a malas interpretaciones y se piense que no era mi intención ofenderlo- y sin más, salí de la sala y me dirigí a casa, donde Aurora me espera desde hace dos años y tres meses, con la mesa lista para la cena.

viernes, 26 de mayo de 2006

Acciones de contrapropaganda iguanera

Consciente de la efectividad (o más bien en plan onda nostálgica) de las pintas como una de las pocas posibilidades de que las instituciones reciban de la gente mentadas públicas, así como con el ánimo de motivar el imaginario colectivo y generar un poco más de enrarecimiento al putrefacto ambiente electoral; La Iguanomancia se honra en presentar a continuación una lista de sugerencias para que pinte usted, querido lector, sobre la propaganda de los candidatos (recuerde, para permanecer en la onda nostálgica, de preferencia que sea con pintura vinílica a brochazo limpio, nada de méndigos aereosoles, por favor)

Para calderón:
Él tiene las manos limpias, pero no le vean las uñas
Tengo las manos limpias, ¡pero prometo que eso cambiará!
Mis parientes no harán negocio al amparo del poder... ya lo hicieron
Para que vivamos mejor... no votes por el PAN
Por una derecha sin restricciones, ¡Sieg Heil!

Para López Obrador:
¡Andrés Manuel es un peligro!... para la campaña de AMLO
Cumplir es mi fuerza... las encuestas no
Compromiso 51: Acabar con los salinistas... menos los que son cuates

Para Roberto Madrazo:
¡En serio, también soy candidato!
Andrés Manuel ya no mientas, de eso me encargo yo
Hundir más a México. Roberto si puede

lunes, 22 de mayo de 2006

¡PIRATAS AL GRITO DE GUERRA!

I.- (Muy) Breves antecedentes

Algo curioso sucede entre los cinéfilos; para empezar, se pueden dividir en dos bloques: el de los sesudos estudiosos que consideran al séptimo arte casi una religión; conocen a la perfección las reglas y técnicas del cine; se encuentran en una búsqueda constante y guardan celosamente su acervo particular. Del otro lado, se hayan los cinéfilos freaks, que consideran al séptimo arte casi una religión; conocen a la perfección las reglas y técnicas del cine; se encuentran en una búsqueda constante… y comparten sus películas.
La diferencia entre ambos lados -amén de lo que cada uno considera como una buena cinta-, ha definido una serie de prácticas de difusión fuera de lo legal, aunque éticamente la cuestión se complica.
Antes de la aparición del VHS, formar una colección de películas representaba un lujo, toda vez que las posibilidades para hacerlo requerían de equipo poco accesible para el ciudadano común, de tal manera que la aparición de las videocaseteras abrió la posibilidad de atesorar sus películas favoritas a miles de cinéfilos, aunque curiosamente la fiebre desde inicio fue más intensa entre aquellos que se deleitan con los sub géneros despreciados por la crítica “seria”, es decir, quienes disfrutan del gore, explotación, porno, ciencia ficción y anexas.
La implacable hambre de los cinéfilos heterodoxos creció a partir de entonces cual si de la mismísima Mancha Voraz se tratara y tuvo su despliegue definitivo con el Internet como herramienta fundamental para el intercambio de archivos a través de comunidades como Napster en sus inicios o las actuales Lime Wire y E-mule, donde es posible encontrar y compartir películas que de otra manera resultaría casi impensable poder conseguir, a menos que…

II.- Los bucaneros del bien

El Tianguis Cultural del Chopo pronto expandió su vocación del intercambio de discos de rock hacia las más variadas formas de expresión imaginables, el cine incluido, y dentro de este rubro destaca la legendaria figura de Juan Heladio, quien desde hace años se ha dedicado a generar y ampliar pasiones por el cine gracias a su propia convicción cinéfila para compartir con todo el que se le acerque, aparte de algunas de las (según dice la leyenda) alrededor de 15,000 películas de su colección, sabrosas conversaciones que pueden lo mismo versar acerca de la obra de Einsenstein que de lo más bizarro de John Waters o lo más reciente de los hermanos Pang.
Aunque resulte aventurado, se puede decir que por este personaje se han ampliado las redes de intercambio y ya en el mismo tianguis se pueden encontrar otros puestos dedicados al cine, como también sucede en Tepito y la Lagunilla o en el propio San Luis Potosí con Mr. Brown, el famoso Santi, en el tianguis de las vías.
Por gente como ellos se puede tener acceso al cine que se hace en países como Argentina, Chile, India, Alemania, Irán, Corea o Japón, sólo por mencionar los primeros que saltan a la mente. Sin la intervención de ellos es muy probable que la obra de cineastas como Patrice Leconte, Alexandro Jodorowsky o Takashi Miike fueran desconocidas en México y seguramente no se hubieran podido rescatar las cintas de Juan López Moctezuma del olvido.
¿Qué lo que hacen es comerciar con películas copiadas? Pues si, pero de otra manera, insisto, seguiría siendo muy complicado verlas. Las distribuidoras de cine y video en México se han limitado a poner a disposición de los espectadores únicamente películas que vienen precedidas por una exhibición exitosa en el país de origen de la cinta y de vez en cuando se han aventurado a trabajar algún subgénero, con malos resultados, ya que según es notable, compran las películas sin verlas o de plano su sentido del gusto contraviene toda lógica.
De esta manera, no se puede culpar a quienes compran o venden este tipo de películas y no sería justo ponerlas al mismo nivel de la piratería de películas de estreno, la diferencia radica en los intereses. Recientemente Blockbuster parece estar reaccionando y ha comenzado a introducir en sus líneas de cine de arte y cine extranjero –con películas importadas sin subtítulos en español- obra de cineastas antes dados a conocer por las huestes de bucaneros bienintencionados.
Si legalmente no es posible hacerlo ¿debe uno de abstenerse de ver buen cine?
Yo digo que no.

jueves, 20 de abril de 2006

"Buenos días, hermano"

Comencemos por imaginar el escenario: las 8 de la mañana de un domingo cualquiera, de esos en los que a la hora referida uno tiene a lo mucho 4 de haberse acostado, es decir, la resaca viene entrando con fuerza y la idea es combatirla con largas horas de sueño, lo cual se va logrando...hasta que tocan la puerta.
Hay 2 opciones viables entonces, levantarse y atender o hacer caso omiso al llamado; por lo regular se toma la segunda opción, pero los toquidos continúan de tal manera que uno no puede dejar de pensar que la insistencia es por una grave urgencia, así que uno se levanta, aplica un salivazo al pelo, se talla los ojos, si es posible se medio refresca la boca y se dirige a la puerta, abrimos y -comienza el martirio- nos topamos con un par de mujeres horrendas con una sonrisa fingidísima tras la cual dejan escapar un “Buenos días, hermano” (¿Hermano? En la vida las había visto y salvo a unos cuantos amigos muy cercanos a los cuales en alguna lejana ocasión he llamado así, no ando con la ridiculez de hermanear a cuanto ser viviente se me presente a la cara).
Antes de que pueda uno abrir la boca, ya te están hablando de la necesidad de acercarnos a dios (a su dios, obviamente) y de cómo tu vida miserable puede ser salvada. Si, yo también he pensado en el homicidio en ese instante, pero como no es políticamente (ni penalmente, que es más grave) correcto hacer eso, comparto algunas experiencias que me han ayudado a librarme de tan nefastos seres (que por cierto no entienden con un “no gracias” por muy amable que lo expresemos)
En una ocasión, luego de escuchar a las sujetas en cuestión me dieron una revista en la que se explicaba detalladamente como mi alma podía ser salvada. Yo, con toda la sana intención de regresar tan amable gesto, fui a mi cuarto y les regalé también una revista. Ellas se sorprendieron, se sonrojaron, me dijeron que no podían aceptarla, una de ellas hasta como que se indignó (sigo sin entender porque, a lo mejor no le gustaba la amabilidad correspondida) total que se retiraron apresuradamente, casi sin despedirse y me dejaron con en el anual 93 de la revista Hustler en las manos.
Otro día, con la cruda aporreándome a tal grado que estaba susceptible a creer en los demonios más horrendos de cualquier religión y con un humor de los mil ídem, de plano interrumpí su pesado discurso y le pregunte: -“Señora, ¿a usted le gusta el heavy metal?”- como vi que no captó le expliqué que se trataba de lo que los oyentes inexpertos llaman “rock pesado” y aclarado el punto me dijo que no, que prefería otro tipo de música. “Mire usted –proseguí-, a mi me gusta mucho, me llena, me conmueve, escucharlo es una experiencia muy placentera, sin embargo no ando de casa en casa molestando gente para invitarla a escuchar la música que me gusta porque me parece de pésima educación y en contra de la libertad de que cada quien, sin medios inductivos, haga, escuche y crea lo que le de la real gana”. Acto seguido cerré la puerta, pero no pude dejar de asomarme a la ventana para encontrarla ahí parada con cara de pasmo, en la mera orillita del desconcierto.
En otra ocasión me tocó que el predicador, evangelizador o como se le llame, venía del preescolar de la propaganda religiosa. Al abrir la puerta me encontré con un niño de unos 10 o 12 años, vestido muy correctamente con una camisa blanca rematada con una corbata de moño y su infaltable biblia en la mano; unos metros atrás, un sujeto barbudo y bonachón de sonrisa estúpida -que intuí era padre del niño-, observaba los pininos del joven elegido para propagar la fe.
Comenzaba el pequeño su diatriba cuando con toda seriedad le interrumpí:
-Gracias niño, pero soy satanista-.
No creí que los ojos alcanzaran de manera natural tal rango de apertura como la del niño, misma que me hizo saber que en sus primeras lecciones no incluyeron el trato con un supuesto seguidor del rival de su dios. El barbudo también se sobresaltó, así que ya no entendí nada, pues incluso el peor vendedor de cambaceo, creo yo, debe tener el ingenio para convencer al cliente y en este caso, tuvieron que quedarse con su producto.
En las tres ocasiones regresé a dormir incluso con mayor placidez, con eso que le llaman alma llena de una extraña alegría malévola y los madrugadores de domingo han desaparecido un buen rato de mi puerta.

miércoles, 15 de marzo de 2006

¡El Enmascarado de Plata a la Rotonda de los Ilustres!

Dada la evidente y palpable carencia de héroes nacionales posteriores a la figura del Tata Cárdenas (el doctor Nava es local y el Sub Marcos lo que se conoce científicamente como puro pájaro nalgón), es menester proveer a los mexicanos de un modelo a seguir en la cívica tarea de ser mejores personas y al mismo tiempo con el propósito de establecer un lazo en ese terreno pantanoso que se llama identidad nacional.
Exposición de motivos:
I.- La tradición popular ha de ser el espacio donde surjan las fechas y personajes memorables de nuestra historia; aunque irresponsables, ya estamos grandecitos como para decidir mediante vox populli a quienes merecen ser honrados con la memoria, dejemos ya de lado las figuras impuestas, personajes que conocemos porque la historia la siguen escribiendo los que ganan y no los que la viven ¡abajo Carranza!, ¡proscriban los textos del pelele Lucas Alamán!, ¡le cae al que nombre a una calle como Vicente Fox o Carlos Abacal!
II.- En ese sentido, el santoral laico del pueblo mexicano ha dado muestra de su contundencia al elevar al culto a personajes como Malverde, artistas como Pedro Infante y de la mitología cristiana (o más bien de su derivación católica mezclada con las religiones prehispánicas) a la virgen de Guadalupe. En ese sentido, Santo, el Enmascarado de Plata, cuenta con una amplia trayectoria en eso de las querencias populares; es imposible creer que haya una sola persona en este país que no sepa a quien se refiere cuando se menciona su nombre.
III.- Ningún héroe mexicano, por muy benemérito, padre de la patria o siervo de la nación que se diga, ha generado un culto de tal magnitud como el Santo, ninguno ha generado tal fascinación a pesar de que le ganen al enmascarado en inspiración de discursos, aunque a fin de cuentas, estos sólo son un conjunto de palabras para ganar certámenes escolares y de ahí pasar a formar parte del sistema.
IV.- Si no fuera por Santo, ya reinaran el mundo las mujeres vampiro (la oferta de tener a Lorena Velázquez de reinita es tentadora, pero..); nos hubieran invadido los marcianos; viviríamos temerosos de la maldición del hacha diabólica; las momias ya se hubieran zumbado todo Guanajuato y adiós Cervantino; en manos de algún pillo estaría el tesoro de Moctezuma y quien sabe como nos hubiera ido con los malvados hombres de la Atlántida dominando el mundo, de tal manera que lo menos que podemos hacer es reconocer justamente todo cuanto en vida hizo por este planeta.
V.- Si las anteriores acotaciones no fueron suficientes, cabe recordar que en un descuido y los zánganos diputados mandan primero a Salinas y Fox a la Rotonda de los Ilustres, por lo cual, si no es tomada en serio esta propuesta, no respondo.

San Luis Potosí, S.L.P. a 15 de marzo de 2006
Responsable de la publicación: La Iguanomancia
(siguen 900 firmas*)

*Todas las firmas son mías, pero su mérito debe tener mover tanto la pluma, ¿o no?

jueves, 19 de enero de 2006

Macabras profecías para el año que inicia

Oooooooommmmmmmmmm, ooooooooooommmmmmmmmmmm
Política:
La contienda política será más vulgar, sucia y despreciable que nunca, pero al fin y al cabo la gleba no se da cuenta de ello.
Igual que Cárdenas, López Obrador ganará la presidencia de la República.
Para mediados de año, nadie se acordará de la mentada “otra campaña” (de hecho, ¿alguien –exceptuando a La Jornada- se acuerda de ella ahora?)

Deportes:
Raúl Arias salvará al Real San Luis del descenso y lo llevará a las finales, en razón de ello, la gente lo nacionalizará potosino y utilizará las llaves para el horrible proyecto de estatua pa’l Doctor Nava para hacerle un busto de enormes proporciones a la entrada de la ciudad.
La Secreción, perdón, selección mexicana, no pasará de la primera ronda. Hugo Sánchez declarará “se los dije”, en medio de un ataque de risa.

Cultura:
...
...
¡Jijos, no se ve nada!
¿Qué qué?... ¡¿ eso va a ser titular de CONACULTA?!. Bueno, después de la Bermúdez lo que caiga es bueno
pero en Tunisia nomás no se ve nada...

miércoles, 7 de diciembre de 2005

LA MUESTRA NACIONAL DE TEATRO

Si es cierto que la anterior Muestra nacional de teatro fue tan desastrosa como se dice, podemos sentirnos afortunados, pues dos años más tarde encontramos una que se caracterizó por un nivel de regular a bueno; claro, hubo varias obras que no llegaron al rango, pero el promedio impone.
De entrada me pareció significativa Lascurain, o la brevedad del poder, de Flavio González Mello, en la que el texto se vio muy superior a la dirección e interpretación. Y digo que me parece significativo porque el mismo fenómeno se pudo apreciar en otras obras presentadas, como en Las chicas del 3.5 floppies, dirigida por César Aristóteles, donde las actrices desaprovecharon un texto entrañable con una actuación transformada en declamación que solo en ratos conseguía atraer la atención.
La extraordinaria El Veneno del teatro, del catalán Rodolf Sirera, mantiene una calidad más que aceptable, aunque cuenta con baches tanto en la interpretación como en la dirección, que está a cargo de Neftalí Coria, de los que se salva básicamente porque se trata de un texto sin mácula.
Sobresalieron por su calidad integral La señora Macbeth, de Griselda Gambaro con dirección de Ángel Norzagaray –cabe señalar, sin embargo, que poco habrá entendido el espectador que no conozca la obra de Shakespeare-; Mestiza power, dirigida y escrita por Conchi León y El dolor debajo del sombrero, de Martín Zapata. Escuché también muy buenos comentarios de Adiós querido Cuco, dirigida por Perla Szchumacher y debido a fallas en la logística, que nunca específico que para algunas de las obras además del gafete de prensa era necesario contar con boleto, me perdí Noche árabe.
Por el lado del estado anfitrión hubo pocas sorpresas, la ausencia del gremio teatral potosino al homenaje realizado a Jesús Coronado era algo de esperarse, tanto como la ausencia al resto de la muestra en general por parte de los directores, que continúan parados en su pedestal sin voltear a ver al resto de los mortales que con poco se conforman y no son capaces de apreciar a cabalidad su trascendental obra.
Merced a esta actitud luego se padecen desfiguros como la patética protesta de los alumnos de la escuela estatal de teatro, quienes siguen sin querer ver que, efectivamente, Cabaret trágico cuenta con varios aciertos, pero no se comparan a todo lo que hay que arreglar para hacer de esta un montaje de calidad.
Igual sucede con Páramos de luz, la obra seleccionada como representante de nuestro estado, que adapta tres textos de Juan Rulfo en un espectáculo surrealista donde convive Pink Floyd con la danza del venado y campesinos que no tienen acento ni de Matehuala ni de Jalisco, sino de película mexicana. Sigo convencido de que el jurado debió declarar desierto el lugar en la selección y que si seleccionó a esta fue por mero compromiso.
Otros aspectos negativos que se deben señalar es la nefasta actitud de algunos funcionarios de la Secretaría de Cultura que pusieron el mal ejemplo con el celular encendido y, peor aún, contestando llamadas en plena función; los camarógrafos que grababan las obras con la pantalla encendida y los necios fotógrafos cuya baja capacidad seguramente los obliga a usar flash para tomar sus placas. Destacó también de manera deplorable la ausencia de cobertura por parte de los medios de comunicación, que siguen desdeñando a la cultura y se limitan al cuestionamiento de presupuestos o dar seguimiento a las bombas cebadas que de cuando en cuando avienta algún artista despechado.
En el lado contrario, Fernando Betancourt merece un amplio reconocimiento por su labor, contracorriente y contrapresupuesto, para presentar una Muestra digna, que además innovó con un órgano informativo propio –que no autocomplaciente- como fue el Diario de la Muestra y sobre todo, con la creación de una variopinta “Muestra alternativa” en la que con entusiasmo y casi sin dormir participaron un gran número de actores locales, ya en la parte técnica, ya ellos mismos subidos en el escenario.
La experiencia fue buena, el mérito, de unos cuantos a los que hay que agradecer el esfuerzo.

jueves, 17 de noviembre de 2005

DON TAQUERO, CRÓNICAS DE NUESTRA REALIDAD

Dentro del bestiario mexicano, el taquero debe ocupar un lugar preponderante. Probablemente sea uno de los trabajos más complejos; porque cualquiera puede tomar una tortilla, rellenarla de algún tipo de carne o guiso y rematarla con cebolla amarillenta, cilantro pachicho y una salsa de dudosa composición, pero pocos son los que conocen el secreto de convertir esa fórmula en algo memorable para el paladar.
José Trinidad Camacho, mejor conocido como Trino, destacado monero, estoico atlista y sociólogo de la garnacha, ahonda en una de sus más recientes publicaciones en las anécdotas que cotidianamente tiene pasar Don Taquero, famoso personaje de su autoría que ganó fama menester a la misteriosa composición de sus productos e insana proclividad a los perros.
Las creaciones del monero jalisciense se han vuelto una de las mejores expresiones de humor contemporáneas por la mezcla de aguda inteligencia, extraordinaria capacidad de síntesis y malsana guarrez como aderezo principal que lo distinguen características que lo colocan como un punto y aparte en el panorama de la historieta mexicana.
Como una pequeña guía, a través de este libro podemos aprender cosas como la composición de los tacos ecológicos, que no se deben pedir tacos con el paladar puesto, de que manera se ve más elegante comer un taco y hasta las reglas básicas de este arte, de las cuales transcribo la tercera:

3) Es imprescindible contar con el siguiente equipo para ser taquero con denominación de origen: 3.1. EQUIPO BÁSICO:
Carro rodante de llanta ancha pintado y repintado de blanco.
Muchos platos de colores, forrados con bolsa de plástico.
Uña larga no aseada para condimentar.
Platito con limones oreados y más llenos de semillas que los limones comunes.
Pequeña televisión portátil y con defecto técnico.
Caballito tequilero con palillos.
Mandil y sombrerito a juego que una vez fueron de color blanco.
Una bolsita "nayla" (o sea, de plástico) con agua colgada de una esquina, para espantar las moscas.
Un cuchillo grandote y un pedazo de tronco para picar.

Disfrutable como pocas cosas en el mercado editorial actual podrían resultar, las de Trino son de las infaltables en cualquier biblioteca (publica y privada) que se respete, por lo cual desde este blog hago un llamado a la SEP y la CONALITEG para que de inmediato se incluyan las obras completas de Trino en la lista de libros básicos. He dicho.

martes, 8 de noviembre de 2005

Comedia sin solución

Cuando escuchamos la tercera llamada en el teatro sabemos que es momento de acomodarse en el asiento y guardar silencio para que, después de un breve oscuro total, inicie la función; pero ¿que sucede cuando ese oscuro se prolonga más de lo normal? ¿cuánto tiempo es razonable antes de sentirnos incómodos?
Pasa más del que quisiéramos antes de que un fugaz destello nos de algo de calma en Comedia sin solución, obra de Germán Cueto que a pesar de haber sido escrita hace casi 80 años se mantiene fresca como propuesta teatral, innovadora aún porque pocos en nuestro país se han atrevido a experimentar con la dramaturgia de esa manera.
En la vasta capacidad creadora de Cueto es innegable la influencia que ejerció en él el movimiento futurista italiano, lo cual es apreciable tanto en sus máscaras como en la escultura y en algunas de las obras de teatro salidas de su mano. La referida Comedia (que del género sólo tiene el nombre) es un buen ejemplo de ello.
Los futuristas acuñaron el término de “Teatro sintético futurista” en un manifiesto homónimo publicado en 1915. Lo explicaban como un teatro de acciones breves, que en pocos minutos, con gestos y palabras mínimas, encerraran innumerables situaciones, sensaciones, ideas y símbolos; condenaban la representación realista, privilegiaban los escenarios desnudos y rechazaban que el público debiera saber o comprender que es lo que sucedía en la escena.
Marinetti, padre del futurismo, consideraba que el argumento era totalmente innecesario y que el leit motif de la gente de teatro debía ser la invención incesante de nuevos elementos de asombro. Los futuristas, con su idea de “introducir puñetazos en la batalla artística” probablemente buscaban acabar con la pasividad del espectador e involucrarlo de manera directa en la acción a través de una situación extrema y eso mismo, pero a nivel interno, como una implosión devastadora, genera Cueto con su obra.
Reservado como señalan que era, la trasgresión en Cueto se demostró no en su comportamiento, sino en el espíritu de sus obras, lo que en su personalidad era contenido, en su trabajo se desbordaba; eso se refleja perfectamente en Comedia sin solución, donde la intrascendencia aparente es en realidad lo que sacude al espectador, que lo confronta consigo mismo y lo lleva a vivir una experiencia memorable.
A medida que avanza la obra los personajes tratan de tender un lazo entre ellos, insostenible por endeble; buscan la manera de aparentar una normalidad ante su situación absurda e inquietante y finalmente claman desesperadamente por la luz, en tanto que el espectador confronta la experiencia de manera personal, sin la mínima posibilidad de enfrentar este hecho teatral como algo colectivo.La obra se está presentando en el Museo Federico Silva. Escultura Contemporánea como parte de las actividades complementarias a la exposición La Memoria Como Vanguardia, dedicada al maestro Germán Cueto. El montaje es de Fernando Betancourt y cuenta con las actuaciones de Gabriela Betancourt, Antonio Orta y Víctor Ortíz. Vale la pena experimentar esta Comedia sin solución, pocas veces podremos tener una experiencia similar en el teatro.

sábado, 24 de septiembre de 2005

MATÍAS Y EL PASTEL DE FRESA

Las becas del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes siempre han sido motivo de cuestionamientos, por un lado de quienes no las reciben y siempre ven en ello mano negra y por otra de quienes nos preguntamos que pasa con los resultados que se supone deben mostrar los becarios, de ahí que siempre es imperativo ver la presentación de los efectos de este apoyo.

En ese sentido, la presentación de “Matías y el pastel de fresa” resulta doblemente atractiva, ya que además de ser consecuencia de una beca, es el primer trabajo formal como director de Mario Rocha, un teatrero surgido hace una docena de años de la próspera cantera que son los COBACH, en el que opta por el teatro de marionetas con bastante tino en la orquestación de esfuerzos que requiere el ser director.

La obra es una adaptación de Enrique Ballesté a una historieta muda original de Palomo, dibujante de grato recuerdo para quienes disfrutamos a principio de los años 80 de las ilustraciones que junto a las de Dzib, Sergio Arau y otros embellecían los libros de textos de primaria antes de que la SEP diera otra muestra de su absurda obsolescencia al desechar el arte y cambiarlo por las imágenes simplonas que aparecen ahora.

Hago hincapié en las ilustraciones porque en la obra es notable la influencia que Mario ha tenido de las historietas, así como de las marionetas creadas por Jim Henson y hasta en el viejo programa de Juan Sinmiedo, lo cual se puede apreciar en la manera en que plantea los cuadros y coreografía a los personajes, algo que quizá los niños que asisten a las funciones no alcancen a apreciar por cuestión generacional, pero que es un grato extra para los treintañeros.

La historia es sencilla: en medio de la noche al pequeño Matías se le antoja una rebanada de pastel de fresa que está en el refrigerador, así que se dispone a ir por ella; él sabe que eso no es lo correcto y lo comprobará cuando el camino de su habitación a la cocina se convierta en una odisea en la que intervienen un simpático monstruo azul, varios seres fantásticos y hasta Batman, el Hombre Araña y Superman en un breve cameo, no muy heroico por cierto.

Dentro del conjunto de aciertos, destaca también el trabajo de los actores que dan vida a marionetas y botargas, ya que ninguno de ellos tiene experiencia amplia en el género y sin embargo desarrollan un trabajo muy respetable que atrae la atención de los niños y motiva su participación activa.
Enhorabuena por Mario Rocha, ojalá que en sus siguientes trabajos mantenga el rumbo marcado con esta obra.

martes, 9 de agosto de 2005

Del Concurso Estatal de Teatro (y II)

La semana anterior comentaba las obras que a mi parecer fueron las más rescatables del Concurso Estatal de Teatro y cómo estas eran fiel muestra de la ausencia de autocrítica en nuestro teatro.
A fin de cuentas, el jurado decidió seleccionar a Páramos de luz, homenaje a Juan Rulfo, una paráfrasis de Manuel Arista a varios textos del autor jalisciense que no tuve oportunidad de ver, pero de la cual no obtuve muy buenas referencias y no figuraba en las quinielas que se hicieron (de hecho la apuesta con mayor inclinación era la de que se iba a declarar desierto el concurso).
De ahí en fuera, el resto de las obras tendría que ser ampliamente analizado. Sólo por mencionar al vuelo algunos casos representativos: "Los héroes de papel no han muerto", presentada por la Compañía de Teatro del IPBA testimonia mediante la pena ajena la urgente necesidad de renovar los anquilosados planes de estudio (y los docentes) de Bellas Artes, un problema que desafortunadamente ya tiene varios años sin tomarse en cuenta.
"La reina de la lucha", producción de la UASLP con la Agrupación artística Doble Espacio, no tuvo pies ni cabeza. Lo que intentó ser un espectáculo multimedia terminó en una caótica ejecución donde el elemento menos presente fue el teatro.
"Deseos", de la Compañía de Teatro Hijos de Hussein quiso mostrarse como una puesta fuerte y controversial acerca de la miseria, los vicios, la prostitución, etc. y acabó siendo una cruza entre Guía de padres y Mujer, casos de la vida real.
Paradójicamente, el año pasado compitieron para representar a San Luis Potosí en la Muestra Nacional las obras "Noche", de El Rinoceronte Enamorado y "La Gorda", de La Carrilla, dos piezas de muy buena manufactura, bien dirigidas, producidas e interpretadas y sin embargo el jurado (en el que estuvo presente Otto Minera, jurado también este año) determinó que ninguna de las dos contaba con la calidad suficiente para presentarse en la Muestra Nacional y nos quedamos sin participación. Lo anterior me lleva a pensar que la razón de haber seleccionado una pieza responde solamente a evitar salirle a los grupos de otros estados con que la sede sólo tendría un representante por la baja calidad mostrada en la etapa de selección.
Ojalá que tanto Manuel Arista como Jesús Coronado se pongan a trabajar para pulir sus respectivos trabajos y de esta manera salir avantes en la Muestra Nacional de noviembre.

lunes, 8 de agosto de 2005

¿TODOS SOMOS, MARCOS?

I
Me imagino la cara que deben haber puesto los asistentes a la primer reunión convocada por el EZLN antes de hacer otro de sus ya tradicionales e inocuos recorridos nacionales cuando el sub comandante Marcos comenzó su arenga en contra de Andrés Manuel López Obrador, claro que se veía venir una actitud en ese sentido cuando ya hace un par de semanas le tundió al Peje y al PRD, calentando mediáticamente el ambiente, pero seguro no se esperaba una reacción tan virulenta y tajante para con el tabasqueño.
II
Marcos quiere hacer ver a AMLO como un anticristo traidor para volver a ser el único mesías mexicano, el gran chanoc que –con pasamontañas de humildad de por medio- viene a salvar a todos los pobres inditos y de paso a los mexicanitos de las incesantes canalladas del gobierno. Ahora que de traidores a traidores y de decepciones a decepciones, ¿quién se rindió primero? ¿quién eligió el cobarde repliego a la acción? ¿a quien se le arrugó el cuero cuando ya no supo como manejar lo que inició?
III
Con el paso de los años, el EZLN se reafirma más como una atracción turística mediana y mucho menos como una guerrilla seria ¿a qué presidente no le gustaría tener un “levantamiento armado” así en su país? Caray, si lo más progre del mundo debe ser convivir en paz con los rebeldes y de tiempo en tiempo aguantar tres palazos de parte de los guerrilleros, cuando se acuerdan que ya estaban hartos.
IV
La Jornada, que en un tiempo estuvo a punto de cambiar su nombre a “The Ocosingo News”, consigna en nota publicada el 7 de agosto que ... el subcomandante -a quien se le notan algunos kilos de peso más respecto a hace cuatro años..., ¿Pues que no se están muriendo de hambre por allá? ¿o la panza es por desnutrición?
V
¿Qué el PRD los traicionó? ¿Qué ya no es una opción viable de izquierda? Ah caray, se nota que las noticias llegan tarde a las montañas del sureste, lo curioso es que se venga dando cuenta ahora, justo un año antes de las elecciones, a tiempo para llamar la atención de los medios y asegurar que a donde se mueva, seguramente habrá una cámara que lo plasme y mantenga su imagen viva en los informativos.
VI
¿Alguien recuerda al menos una parte de las cinco anteriores “Declaraciones de la selva Lacandona? Uy, que arraigo tienen. Pero eso si, como se venden camisetas revolucionarias. Y no, no estoy contra el EZLN, pero si contra Marcos.

martes, 2 de agosto de 2005

Del Concurso Estatal de Teatro (I)

dHace 11 años, durante la lectura del dictamen del Concurso Estatal de Teatro, Rodolfo Obregón, presidente del jurado, señaló la baja calidad de las obras presentadas y advirtió la necesidad de contar con una mejor preparación para quienes practicaran teatro en San Luis Potosí en general. A los grupos obviamente no les gustó esa percepción del jurado y lo acusaron de vendido. Desde mi punto de vista las apreciaciones, aunque agarraron parejo, tenían mucho de ciertas, incluso faltó señalar la incapacidad para la autocrítica, que es uno de los principales defectos de los artistas locales.
Ahora en 2005, después de varios años de no hacerse de esa manera, se organizó un concurso para seleccionar una de las dos obras que podrán representar al estado en la Muestra Nacional de Teatro que se llevará a cabo en esta capital en noviembre. A la convocatoria respondieron 21 grupos -varios de ellos con una trayectoria prácticamente desconocida-, se designó al Teatro del IMSS como sede principal y se decidió que se llevaría a cabo de manera maratónica en apenas 5 días.
Establecido lo anterior, nos dispusimos a ver teatro.
Desafortunadamente el Concurso fue una penosa muestra de las carencias del teatro potosino, en esos cinco días fuimos testigos de la triste realidad que los directores locales, inmersos en la vanidad, se niegan a aceptar: San Luis necesita terapia intensiva. Lo más sorpresivo es que prácticamente se trataba de los mismos directores de hace 11... cometiendo exactamente los mismos errores de hace 11 años.
De las 21 obras inscritas en el concurso no hubo una sola que destacara por su calidad, y si bien no todo fue malo, son pocas las que salieron medianamente airosas. Cabaret trágico, de Alexandro Jodorowsky, presentada por el grupo Encontrandonosotros, dirigido por Marco Zapata, fue para mi gusto lo más rescatable. El montaje se compone de una serie de cuadros donde los elementos primordiales del movimiento pánico (terror, humor y simultaneidad) son el punto en el cual convergen todos los géneros. En ese sentido la obra fue bien comprendida por el director y supo transmitirlo para sacar un aceptable trabajo de sus actores, estudiantes del segundo semestre de la Escuela Estatal de Teatro que se vieron muy superiores a grupos de mayor trayectoria. No obstante, el montaje lució algo descuidado en cuanto a la producción y sobre todo, se volvió terriblemente cansado luego de pasada una hora, si se hubieran recortado los 50 minutos restantes, seguramente el grupo habría pasado y sobre todo, se hubiera ahorrado el director el vergonzoso reclamo a los organizadores exigiendo un lugar en la Muestra Nacional. Otra obra que perdió la brújula fue Ubu Rey, de Alfred Jarry, presentada por el grupo Nosotros Somos Aquellos, del COBACH 01, bajo la dirección de Enedelia Mata Guerrero. La directora supo sacar provecho de sus muy jóvenes actores y del espacio escénico, así mismo, los elementos técnicos estuvieron al servicio de la puesta, pero desafortunadamente apostó al chiste fácil, a la parodia política sosa y eso motivó la desafortunada declive del trabajo, fuera de ello, también se puede considerar como una de las mejores presentadas.

viernes, 24 de junio de 2005

LO QUE VI DE LA MUESTRA

El que dijo que el trabajo ennoblece seguramente fue un patrón. Digo, la frase puede tener algo de cierta, pero le falta una agregado que diga como embrutece los sentidos, sobre todo por la limitante que el horario laboral impone al desarrollo intelectual, bueh... El asunto es que tenía que quejarme porque el exceso de trabajo me impidió ver las primeras películas de la XLV Muestra de Cine (para abreviar el nombre oficial) y apenas fue hasta el sábado cuando pude asistir.

El sábado se proyectó El Mago, la muy llevada y traída ópera prima de Jaime Aparicio y la verdad es que si bien no es la última maravilla, si es una película muy agradable, con un guión sencillo que en momentos -sobre todo al final- trastabillea, pero con una dirección respetable y unas actuaciones que a pesar de incluir personajes prototipo se aleja del cliché casi en su totalidad, la fotografía también toma distancia de la moda siespobreeschamagoso que se ha explotado hasta la nausea en años recientes. Es quizá ese distanciamiento del cine mexicano ramplón que infecta las salas lo que la hace una cinta disfrutable.

El secreto de Vera Drake ya venía precedida tanto por el nombre de Mike Leigh como por los méritos propios de la película y no resultó por ello tan sorpresivo el disfrutarla. Me queda la duda si irá a ser estrenada en la cartelera comercial, a fin de cuentas seguro pegaría, como lo hacen todas aquellas películas que tocan temas polémicos, en este caso el aborto. Sería una pena que se conociera así el cine de Leigh, pero más pena aún sería no conocerlo.

Le siguió en proyección Glauber, laberinto de Brasil, un muy interesante documental de Silvio Tendler sobre de Glauber Rocha, padre del Cinema Novo y figura emblemática del cine carioca, que nos acerca a la compleja personalidad revolucionaria y ególatra del director de Antonio das Mortes. El martes llegó el infaltable bache en la muestra con Las horas del día, una causabostezos de Jaime Rosales cuyo mayor mérito... no existe; inmóvil, anticlimática, pretenciosamente minimal, mediocremente actuada, con emplazamientos rudimentarios y ya no se que más porque de plano me salí de la sala para llegar a tiempo a ver Historias en super 8, de Emir Kusturica que se estrenaba el mismo día en Canal 11, al menos ver al Yugoslavo y su banda me levantó el ánimo perdido.

El miércoles fuimos testigos de la innegable supremacía oriental con Pinceladas de Fuego, del coreano Im Kwok-Taek, veterano maestro que igual le pega a las películas de serie B que a géneros “serios” con mano maestra (y por cierto, cineasta poco socorrido por los benditos dealers piratas del Chopo y la Lagunilla). La biografía de Ohwon Jang Sung-Ub, mítico pintor de fines del siglo XIX, es llevada a la pantalla con una mezcla de delicadeza y vigor, con una fina conjunción de todos los elementos, de manera que se convierte en una maravilla, un deleite para los sentidos. Ojalá alguna distribuidora se aviente a sacarla en video aprovechando el auge de cine oriental, pues desafortunadamente parece ser que el grueso del público sigue pensando que lo único valioso de este son las cintas de terror.

El documental sobre el máximo cómico que dará este país, Ni muy muy ni tan tan, simplemente Tin Tan, de Manuel Márquez es un agasajo para la legión de fanáticos del pachuco de oro, pero desafortunadamente hasta ahí queda su mérito. Es realizado de una manera demasiado sencilla y si bien es cierto que hay que escuchar todas opiniones, como que hay varios testimoniales que salen sobrando, verbigracia Alfonso Arau, Toy y la legión de skaseros. Se dedica también a la alabanza incuestionable del maestro Germán y por ello desaprovecha realizar una exploración más a fondo sobre el personaje, sus romances, su debilidad por la mariguana, la manera en que sus “amigos” se aprovecharon de él hasta exprimirlo. Por ello el declive en la carrera de Tin Tan pareciera ser algo circunstancial en el documental. Sin embargo, insisto, es un deleite para todos aquellos que aseguimos fascinados por el enorme Pachuco Topillo Tapas.

Y hasta aquí la historia feliz, parece ser que de nueva cuenta el trabajo me ahogará para impedirme ver lo que resta de la muestra, así que con berrinche de por medio, dejo hasta aquí mi opinión sobre el principal evento cinematográfico del país.

lunes, 13 de junio de 2005

LA XLV MUESTRA INTERNACIONAL DE CINE EN SLP

Como parte de su periplo por el país, llega este 14 de junio a San Luis Potosí la 45 edición de la Muestra Internacional de Cine, evento multiaplaudido por este escribidor, así que dejaré de lado la enumeración de las virtudes de la Muestra de Muestras para concentrarme en sus características particulares.

Amén de la programación que la conforma, llama la atención en primer instancia el nuevo cambio de sede para la Muestra, que pasa de Multicinemas Tangamanga al legendario Cine Teatro Alameda, recinto de la aún más legendaria (por aquello de que su concreción ya parece más terreno de la tradición oral que de la realidad) Cineteca de San Luis, lo cual es un acierto, arriesgado quizá, pero al fin y al cabo acierto, dadas las características sobre todo sentimentales que el Alameda guarda para los cinéfilos post treintañeros y el interés que puede generar en los más jóvenes cinéfagos, que afortunadamente no son pocos en esta desértica ciudad.

Habrá que ver como funciona el espacio para la exhibición de cine, pues si bien recientemente se ha usado para la presentación de actividades culturales en el pasado Festival de San Luis así como en bonitos actos sociales para lucimiento del progreso, queda en la memoria lo sucedido en la infausta “inauguración de la Cineteca”, cuando la proyección de la película Segundo siglo evidenció el bomberazo mal hecho para despedir a lo grande al gobernador saliente.

A partir de entonces el recinto se cerró y aunque hay quien afirma que los trabajos continúan en el interior, no se ven señas de obra y mucho menos se sabe cuando se concluirá ni quien está llevando a cabo y asesorando el proyecto. En este último punto es donde habría que poner mayor cuidado, pues uno de los errores usuales entre las dependencias de Desarrollo Urbano suele ser que los trabajos se realizan sin conocimiento de las necesidades específicas de un espacio, lo que a la larga hace que los proyectos cuesten varios millones más de lo proyectado.

Destaca así mismo la determinación de Carla Díaz y su equipo para llevar la muestra a un espacio alterno y a un precio accesible, ojalá todo les salga bien.

Con respecto a la programación, de nuevo llega mutilada, ahora con cuatro películas: Melinda y Melinda, de Woody Allen; El Perro, de Carlos Sorín; Las alas de la vida, de Lukas Moodysson y Un crímen inconfesable, de Nicole Kassel. El pretexto supongo que será el mismo: que esas películas tendrán corrida comercial posteriormente y los exhibidores no permiten que se “quemen”, aunque luego las exhiban -si es que llegan a hacerlo-, en funciones nocturnas y sólo por tres días. Ni modo, el que manda, manda.

No obstante las que si itineran conforman un platillo exquisito, desde Nuestra música, la más reciente película de Jean-Luc Godard hasta Ni muy muy, ni tan tan, simplemente Tin Tan, de Manuel Márquez, pasando por las alabadas Vera Drake, de Mike Leigh; El Pozo, de Gabriele Salvadores; El Mago, de Jaime Aparicio y Las tortugas pueden volar, de Bahman Ghobadi.
En la medida de lo posible (o sea según la flojera que me cargue) iré comentando las películas de la muestra y los invito a que hagan lo propio con sus comentarios en este espacio.

viernes, 27 de mayo de 2005

¡DARTH VADER ES INOCENTE! (O LO QUE ES LO MISMO, “DE COMO ESTE COLUMNISTA TERMINA SIENDO UN SIMPLE FANBOY)

Por principio de cuentas creo que todo análisis que se realice acerca de Episodio III, la Venganza de los Sith o de la saga completa de Star Wars resultará apenas de mediano interés por sesudo que pretenda ser; a los fans no los va uno a convencer de los posibles errores y a quien no le importa la serie tampoco le importará la crítica de la misma.

En segundo lugar, debo señalar que Star Wars es muy importante para mi, representa una marca generacional y una fascinación desde la infancia, aunque no llego al punto geek; no me vestí de ningún personaje para ver la cinta ni me senté tres días antes en la puerta del cine para hacer fila.

Dicho lo anterior procedo al comentario: a pesar de ser indiscutiblemente la mejor de la nueva trilogía, la Venganza de los Sith no llega al nivel épico de la serie original sin que ello le reste méritos, de hecho, hace poco leía un comentario acerca de lo ocioso que resultaría analizar la saga como un sólo ente dada la personalidad y continuidad interna en cada uno de lo episodios, lo cual me parece muy cierto.

En ese sentido, La Venganza de los Sith resulta fascinante por si misma, evidentemente sirve el conocer la historia previa y futura de Anakin Skywalker para entender en su justa dimensión la transición de héroe a villano, aunque las dificultades emocionales por las que pasa el joven Jedi en esta parte resultan suficientes. La delgada línea entre el bien y el mal se convierte en un terreno farragoso y Anakin se inclina hacia el lado por el cual él considera puede salvar lo que ama, aún a costa de cometer actos aberrantes y luego de conocer el fracaso de su actitud es entendible su corrupción absoluta.

Dath Vader es quizá el mejor villano en la historia del cine, regularmente aparece en las listas triangulando los primeros lugares con el doctor Hannibal Lecter de El Silencio de los Inocentes (Jonathan Demme, 1991) y Norman Bates, de Psicosis (Alfred Hitchcock, 1960) y si a mi parece superior a aquellos es porque tanto en Lecter como en Bates la maldad deriva de una condición mental patológica, en tanto que Vader representa la maldad desde su sentido primigenio, el opuesto necesario para brindar equilibrio al universo que aparece en los mitos primigenios, no por nada en la creación de la historia original George Lucas contó con el apoyo del maestrazo Joseph Campbell, uno de los más grandes investigadores de mitos del siglo XX, quien con sus consejos ayudó a crear una de las más grandes historias de ficción. La transformación de Anakin en Vader se convierte en un acto de mutación lógico que lo convierte en un ser único, contrario al resto de los personajes quienes se encuentran en los extremos de positivo y negativo, susceptibles de ser evaluados de una manera más convencional.

Regresando a la película, hay que decir que esta se deja disfrutar desde el inicio, la acción es constante y afortunadamente ya se dejó Lucas de discursos sobre economía universal con los que casi nos mata de aburrimiento en Episodio I o de la melcocha gratuita entre Anakin y Amidala del Episodio II, ambos elementos están presentes pero contenidos; las lagunas en la historia que todos los fans temíamos no se alcanzarían a responder quedan satisfactoriamente resueltas en las 2 horas y media de la cinta y al final queda un extraño sentimiento agridulce al saber que la saga concluyó muy bien, aunque también hubiésemos querido que eso nunca sucediera.

Ahora bien, hay que apuntar que no todo en la película es perfecto: las actuaciones de Hayden Christensen y Ewan Mc Gregor en momentos se caen, sobre todo cuando pretenden hacerse los chistosos; la aparición del planeta de los Wookies no se justifica más que para hacernos felices a quienes deseábamos ver de donde salió Chewbacca, los diálogos de repente son muy sosos y apareció Jar Jar Binks, si ya se que lo hace como 5 segundos y no pronuncia palabra, pero su sola presencia es aberrante.

No es una obra de arte, pero ¿a quien le importa eso?

Me queda la duda si la demencia imperial de Palpatine sea accidentalmente coincidente con la demencia imperial de George Bush, tal vez si, pero conociendo las raíces independientes de Lucas cabe esperar que si sea parte de un discurso político antiterrorista, refiriéndonos a Bush como el terrorista y dejando de lado el oportunismo, claro.

DE REFILÓN.

Con poca -por no decir nula- publicidad se está llevando a cabo el IV Festival de Cine Internacional y Cortometraje del CCC en el Auditorio Rafael Nieto de la UASLP, la programación es muy buena, elaborada con películas que difícilmente llegarán a las salas de cine locales. Hoy se proyecta Koma, una película hongkonesa de Chi –Leung Law, el director de la aclamada Inner Senses, que vale bastante la pena. Mañana se proyecta Metrópolis, de Fritz Lang que será acompañada de música jazz en vivo, eso es algo indispensable de ver. Las funciones son a las 19:00 horas.

Aquí lo chistoso del asunto es que mientras el Cineclub de la UASLP, indudablemente el más importante en la historia de los cineclubes potosinos, sigue siendo tratado con un menosprecio indignante (e ignorante, para que rime), las actividades cinematográficas propuestas por legiones extranjeras son apoyadas sin mayores miramientos. Espero que esta apreciación sea errónea, espero, pero no lo creo.

viernes, 13 de mayo de 2005

20 años (y II)

Por circunstancias fuera de mi alcance la semana pasada no se pudo publicar esta columna y por ende, la segunda parte del comentario sobre los 20 años de la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la UASLP; el lapso, no obstante, sirvió para repensar el tema, retroalimentado con opiniones que he venido recabando de ex alumnos con toda clase de posturas hacia la escuela, desde quien considera su estancia un tiempo irremediablemente perdido hasta quien cree a pie juntillas que no hay mejor espacio de conocimiento. Sigamos pues.

Una de las frases más afortunadas del ex rector Jaime Valle es que la Universidad no es otra cosa sino sus egresados; explicaba que con ello se refería al papel que desempeñan los graduados como la carta de presentación más clara ante el sector patronal por su nivel de conocimiento y calidad como profesionistas, el ex rector estaba convencido de que los egresados de la UASLP son motivo de orgullo para esta.

Desafortunadamente el espíritu de la Escuela de Comunicación no es el mismo. Si bien se que una escuela no es agencia de colocaciones, también tengo claro que es deber de esta construir vínculos con los sectores público y privado de mínimo para que se sepa de que es capaz un egresado y eso es lo que menos ha sabido hacer en dos décadas la E.C.C.

A estas alturas, fuera de la escuela se sigue sin saber para que rayos sirve un comunicólogo, a lo más se piensa que saben tomar fotos y hacer videos y del lado de los aspirantes es común que los jóvenes bachilleres piensen en entrar a esa carrera para el día de mañana ser vj’s de MTV.

En la página web de la ECC, la descripción del campo de trabajo, bolsa de trabajo y posgrados, entre otros (incluidos los antecedentes históricos de la escuela) se encuentran completamente en blanco.

La idea que me vendieron de la carrera de Ciencias de la Comunicación fue la de un espacio de conocimiento ulterior del que se puede desprender la solución de la mayor parte de los problemas sociales gracias a la característica interdisciplinaria y cambiante de su estructura propia. Sigo creyendo que un egresado, si se encuentra bien preparado, es capaz de confrontar y proponer soluciones... de motu proprio.

Sigo creyendo también en las múltiples cualidades de la carrera, mas no en el proceso formativo que sigue, al menos en mi alma mater. He visto con pesar como pasan los años y no se ve un progreso real, la vida de la escuela se limita a elaborar discursos progresistas que no se aplican en términos reales, establecer líneas de trabajo sobre conceptos ambiguos e impartir clases con un programa que es prácticamente el mismo con que inició la carrera hace 2 décadas.

Y la currícula seguirá siendo la misma en tanto no se destrabe el absurdo jaloneo tribal en que han degenerado las reuniones para discutir el cambio de la estructura curricular, con lo cual los principales afectados son la escuela y los alumnos.

La celebración del XX aniversario pudo haber sido un buen momento para la autocrítica, para replantear el rumbo de la escuela, para escuchar todas las voces, para hacerse visibles de una buena vez. En cambio, los comentarios que he recogido acerca de las mesas de trabajo con egresados son todos de decepción, salvo uno, debo aclarar, que ve que la escuela es maravillosa y marcha a la perfección.

A final de cuentas, da gusto ver la pervivencia del lugar donde uno se formó, pero aunque uno ya no viva en la casa puede opinar del color en que está pintada, ¿no?

DE REFILÓN.

Este lunes a las 7 de la tarde se presenta en el Cineclub del Museo Federico Silva. Escultura Contemporánea la película más polémica de Martín Scorsese, “La última tentación de Cristo”.

La cinta tiene a la vez el record de asistencia en los cineclubes locales, historia que se remonta a una proyección que organizara la siempre activa Carla Díaz en la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la UASLP hace unos 10 años, aunque la cinta se anunció sin subtítulos y la escuela está casi llegando a Jalisco hubo un lleno total. Tiempo después, ya con copia en español, se tuvieron que abrir tres funciones para dar cabida a toda la gente que quiso ver la cinta en el Cineclub de la UASLP.
Lo curioso del asunto es que la condena de la iglesia y los sectores conservadores sigue resultando incomprensible, después de todo la idea en la novela de Nikos Kazantakis y en la película de Scorsese es mostrar un Jesús más humano que en la cruz tiene un momento de arrepentimiento que al final de la cinta sólo lo acerca más al concepto primigenio de la cristiandad. A lo mejor eso es lo que no le gusta a la iglesia.